HISTORIA DE LA ROMERIA

Llevamos casi 50 años (se cumplirán en el 2018) celebrando la Romería en honor de Ntra. Sra. en su tercera época. Decimos tercera porque son tres los lugares a donde ha peregrinado la venerada imagen de la Virgen de la Herrería a través de los tiempos.

La primera época fue en la que la imagen de la Virgen por voto de villa era llevada el día 1 de mayo hasta la antiquísima ermita que existía en San Juan de Malagón. Este periodo es el que transcurre desde los tiempos inmemoriales (siglo XII o XIII), hasta el año 1625 (o 1627 según otros) en el que las autoridades civiles y eclesiásticas acuerdan suprimir la romería a la ermita de San Juan de Malagón. Dentro de esta primera época podemos distinguir dos periodos bien diferenciados, un primero en el que la imagen de la Virgen estaba depositada en la ermita (inicialmente iglesia) del poblado de la Ferrería de Fuente Lámparas situado en el exuberante valle ocupado hoy en día por la finca El Castañar dentro del espacio de la Herrería. En este periodo la procesión-romería se realizaba desde esta ermita hasta la ya citada de San Juan de Malagón que estaba a una distancia de una legua.

La primitiva iglesia (luego ermita), se encontraba en la parte alta de la finca de El Castañar. En sus orígenes fue una pequeña iglesia en la que había hasta pila de bautismo. Después quedaría como ermita al despoblarse Fuente Lámparas debido a la peste que asoló Castilla en el siglo XIV (1340) y que se conoció como la Claustra.

El segundo periodo dentro de esta primera época comienza en 1595 cuando Nuestra Señora de la Herrería fue situada en una capilla especialmente dedicada dentro de la nueva iglesia del señor San Bernabé en la Villa de El Escorial. Esto se hizo por orden de Felipe II que por Real Cédula manda que desaparezca la antiquísima ermita que la Virgen tenía en la Herrería y que la imagen sea trasladada a la citada parroquia. En este periodo que termina como hemos visto hacia 1625 o 1627, los vecinos de El Escorial seguían realizando, el día uno de mayo, la procesión-romera a lo más alto del puerto de Malagón, acompañando a la imagen de María.

Según cita Don Lorenzo Niño en su libro “Felipe II y la Villa de El Escorial” la imagen de la Virgen permanecía en novena bastantes días en la ermita de San Juan de Malagón, en lo alto de la sierra, donde se le hacía una función solemne, costeada por el pueblo.
La segunda época se inicia al suprimir por motivos de jurisdicción con la ciudad de Segovia, la romería que por voto de villa se hacía a la ermita de San Juan de Malagón y cambiarla por una procesión a la cercana ermita de San Sebastián, situada en las eras del mismo nombre, cosa que duró hasta finales del siglo XIX.

El antiquísimo voto de villa de ir a San Juan de Malagón fue conmutado por Fr. Mateo de Nieva, vicario de la Villa de El Escorial y su territorio, el cual mandó se hiciese la fiesta y novena en la ermita de San Sebastián.
Hay que reseñar que en aquellos pasados tiempos la romería era más un acto de culto que una fiesta campestre. Los romeros asistían para pedir alguna determinada gracia, cumplir algún voto o rogar para una buena cosecha.
La tercera época la iniciamos en 1968 en la que por decisión de la Hermandad de la Virgen se recupera la antiquísima tradición romera llevando la venerada imagen de Nuestra Señora de la Herrería a los Prados del Rodeo. En los inicios de esta tercera época no se disponía de ermita en donde situar la imagen, pero con el esfuerzo de muchos miembros de la Hermandad y la desinteresada colaboración de otros muchos escurialenses se consiguió construir una bella ermita que fue bendecida el 2 de Septiembre de 1979.

Otra vez la Virgen de la Herrería que durante tantos siglos fue llevada en romería-procesión a San Juan de Malagón, a los Ermitaños o a las eras de San Sebastián, vuelve a ser llevada en romería por los vecinos de su querida Villa, pero ahora a los Prados del Rodeo.